mayo 12, 2006

Pilar de Celebración:

Nuestro pilar tiene como finalidad celebrar el gran regalo de la fe. Celebrar que Dios es nuestro Padre. Celebrar que El nos creó y nos llamó a ser sus hijos. Celebrar que El nos ama mucho más de lo que nos damos cuenta. Celebrar que nos regaló a su propio Hijo, Jesucristo, para que creyendo en él tuviéramos vida. Celebrar que Jesús nos reveló al Padre en todas sus palabras y en todas sus acciones. Celebrar que Jesús nos regaló los sacramentos y que nos dejó a la Iglesia. Celebrar que Jesús, en el acto de amor más grande, dio su propia vida en la cruz por todos y cada uno de nosotros. Celebrar que Jesús, luego de morir, resucitó. Celebrar que una vez resucitado nos envió al Espíritu Santo para que estuviera junto a nosotros hasta el fin de los tiempos. ¡Cuántos motivos tenemos todos para agradecerle a Dios sus constantes beneficios!

Pero al mismo tiempo ¡Cuántas son las situaciones concretas de nuestra propia vida por las que quisiéremos darle las gracias!

Si recorres nuevamente los diversos momentos de tu vida, descubrirás cómo la mano amorosa y providente del Padre te ha ido conduciendo y protegiendo en tu caminar, aún desde tus primeros años. Descubrirás cómo El estuvo contigo en cada decisión que tomaste. Recordarás también las veces que te acercaste a El para pedirle por alguien o por algo. Sin duda vendrán a tu mente recuerdos de tu infancia, cuando El formaba parte importante de tu vida. Incluso podrás reconocer cómo en las situaciones más difíciles y dolorosas, en las que no entendías el por qué de lo que sucedía, fue su mano cariñosa y fuerte la que te sostuvo.
Pero por sobre todo esto descubrirás el inmenso e incondicional amor que Dios siente por ti.

Descubrirás que el te ama tal como eres, que conoce todas tus virtudes y defectos, todos tus anhelos y proyectos, todos tus miedos y temores. Descubrirás que El te conoce mucho más de lo que tu mismo te conoces y nada tuyo le sorprende.

¡Cuánto es lo que Dios ha hecho por nosotros! ¡ Cómo no estar agradecidos y celebrarlo!

Te invitamos pues a que juntos continuemos celebrando el paso de nuestro Padre Dios en nuestras vidas y en la historia del mundo. A que continuemos celebrando, como hijos de Dios, hermanos en la fe y miembros de una misma comunidad, al Señor que nos visita, acompaña y anima en cada momento del día.

Finalmente, te invitamos a que nunca dejes de decirle al Padre Dios lo mucho que lo quieres y lo mucho que lo necesitas, para que así - juntos en nuestra comunidad georgiana – lo celebremos como solo El se lo merece.

Verdaderamente Dios ha sido, con cada uno de nosotros, un Padre excelente. ¡El mejor de los Padres!